Can Bosch: un Michelín más en Cambrils

 Ya habíamos visitado un Michelín en la misma ciudad, casi en el mismo barrio. A menos de 500 metros se encuentra Casa Diego. Dos restaurantes, casi iguales, del mismo estilo y carta. Dos restaurantes que, de no estar en Cataluña, posiblemente no tendrían Estrella.

¿Se come bien? Si. ¿Está bien atendido? Si. ¿Tienen menú degustación? También. Pero fuera de aquí a este tipo de locales no les dan las estrellas. El sitio merece la pena, si estás allí no es una mala visita. El restaurante es un negocio familiar, gestionado todo por la familia Bosch donde el hijo es el Chef y los padres los maitres. Esto provoca un servicio extraño, lento a veces, incluso incómodo porque se nota que la familia tienen preferencias al atender pero también con buenos detalles. A nosotros, yendo con los niños y a pesar de que ellos no tomaron menú, les sirvieron entrantes y petits four.

La carta está compuesta de platos de la zona, marineros, algunas carnes, arroces y langosta. También menús, como no, uno largo de seis pasos más crujientes, entrantes, dos postres y petits fours y el corto con crujientes, entrantes, también seis pasos (algo menos contundentes) y postre. El largo a 92€ y el corto a 55€ que puede llegar a los 73€ con una botella de vino o cava para cada dos, pan y postre.

Optamos por el corto y para los niños unas anchoas y un arroz negro para compartir. El menú consistió en:

Crujientes / Aperitivos


Sopa fría


Pulpo a la brasa, papada marinada en miso con puré de berenjena ahumada, mostaza y crujiente de sésamo. De los mejores platos del menú por su potencia y contraste.


Un primero a elegir entre ravioli de setas y trufa o arroz negro Can Bosch con espuma suave de alioli que fue nuestra elección. Un buen arroz pero nada impresionante, de sabor intenso pero sin gusto que le haga destacar.


Segundo también a elegir entre pescado con salsa y guarnición de temporada o jarrete de ternera cocido a baja temperatura, con salsa y guarnición de temporada. Pedimos uno de cada.


Espuma de frutos, texturas de frutos y helado de fresa


Petits fours: de los más espectaculares y variados, algodón, tocinitos, chocolate. Tremendos!


Lo acompañamos todo con un un cava reserva barrica Agustí Torelló, bebidas, café y pan: 240€. Para un Michelín un precio que no es exagerado. 

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