Hamburguesas XLVI: Beefcious

Aunque está fuera del circuito tradicional y del centro de Madrid, Beef es una hamburguesaería que merece la pena. Después del boom hamburguesero de hace una década, poco a poco, muchos locales y cadenas han ido cerrando. Este sencillo local de Vallecas ha aguantado y sigue lleno (los fines de semana conviene reservar) gracias al sabor de su carne y a los precios ajustados. La cadena tiene otros locales que también han aguantado muy bien en Las Tablas, Montecarmelo, Rivas y Valdebebas.

La carta, sin sorpresas, lo habitual de estos locales. Entrantes de ensaladas, fingers, alitas o aros de cebolla que probamos. Grandes y durillos, muy normales.


Lo que si es muy pero que muy recomendable son los nachos, caseros, fritos en el propio restaurante y servidos con salsa de tomate y carne, jalapeños y pico de gallo. Se pueden pedir con el queso aparte para mojar. Tremendamente originales.


Los principales, además de las hamburguesas, hay sandwiches que son casi bocatas de pollo o de jamón deshilachado. También carnes a la parrilla: pollo, lomo, costillas o entraña. Además de lo importante del local, las hamburguesas. Las normales, de ingredientes habituales, carne de 180 gramos y sabores como barbacoa, queso azul, pollo, clásica y vegetariana. En nuestra cata tomamos una clásica, es la normal, de carne a la parrilla con tomate, cebolla, pepinillo, queso cheddar, lechuga batavia y bacon.


También una de jalapeños con su toque picante

Las especiales, de 240gr, con la cerne rellena de queso brie o de foie. También puedes probar la Lousiana, de carne con langostinos a la parrilla, tomate especiado, cebolla morada, lima y cilantro.

Lo mejor de las hamburguesas es la carne. A la parrilla y con un excelente sabor a parrilla servida en pan tipo brioche de buena calidad aunque por poner un pero, el tomate lo colocan debajo, y hace que se ablande y rompa el pan. También fallan un poco con el punto, le dan uno más del que pides. Si te gustan al punto pídelas poco hechas. Mención especial para las patatas, estilo americano, con piel y muy bien fritas y saladas.

Los postres tambien los habituales: tarta de queso, brownie o crepe, todo casero eso si. Nosotros probamos la tarta de la abuela, una capa de chocolate duro, con chocolate, leche y galletas, acompañado de un helado. Riquísmo.

El servicio es normalito. Un encargado que le ponía muchas ganas con unos compañeros que no se enteraban mucho. Además, tenían tantas mesas que las comandas tardaban bastante; aunque tienen la buena vista de que, si vas con niños, su parte de la comanda la adelantan y al menos ellos no tienen que esperar. El precio es bastante apañado, las hamburguesas normales están entre 10-11€ y las especiales salen por 12,95. Para los niños el menú con la bebida, la hamburguesa y postre son 9€.

Comentarios