miércoles, 11 de mayo de 2011

Las fiestas de nuestro barrio o como moverse por San Isidro

Las fiestas de San Isidro son como todas las fiestas de Madrid: Nada del otro mundo.

¿Qué se hace? principalmente pasear, ver puestos y comer

¿Qué era lo típico? llevarse comida y comerla en la propia pradera. Eso era así en los tiempo de Goya y, aunque ya no se hace tanto, todavía hay gente que no se priva. Si no eres amante del picnic aquí van algunos consejos para tapear:

1.- La propia feria. Siguiendo donde está la Ermita de San Isidro, la calle Ermita del Santo para arriba, tiene los típicos puestos. Es lo mismo de siempre en las ferias de la capital: bravas correosas, morcilla "doble re" (re-frita y re-fría), paellas infames y "gallinejas y entresijos" o, lo que es lo mismo, tripas de cordero fritas en su propia grasa. Huele mal pero sabe bien. Aunque no a todo el mundo le gusta.
2.- El Paseo 15 de mayo, aquí unos cuantos bares ponen barras en la calle y con bastante buen ambiente puedes tomarte unos bocatas con limonada (sangria). Hay dos típicos: Mesón San Isidro y Taberna del Santo.
3.- Si no quieres aglomeraciones y ya has tenido bastante paseo, por la zona de Marqués de Vadillo, Antonio Lopez y Antonio Leyva hay buenos bares:
- Los Minutejos: el más típico de la zona y un clásico en Madrid. Es curioso, un poco raro pero un mítico. Merece la pena entrar a comerse un "minutejo" que es un minibocata de "oreja".
- El Bar Viñas, justo enfrente. Con alguna mesa al fondo y un servicio más que agradable. Geniales las raciones de berberechos, anchoas, coquinas, etc. casi todo es de mar. Muy rico también el lacón y las tostas
- Bar Vadillo. Tostas y raciones. Espectacular la de solomillos con cebolla confitada. No viene en la carta, es un "plato secreto"
- Pollo Pelón 2. Raciones de plancha. No te pierdas sus mollejas. Incluso suelen tener zarajo conquense. No es fácil de encontrar en Madrid.
- Bar Imperial. Un bar de barrio pero en el que puedes comer de todo. Tapas en las mesitas de la entrada. Raciones, si buscas tranquilidad, en un salón al fondo o incluso un homenaje en Los Cigarrales, el restaurante junto al bar y de los mismos dueños.

¿Y el dulce típico? las rosquillas. Antes solo había de dos tipos, listas y tontas. Ahora de mil: de limón, de canela, de fresa...

1 comentarios:

  1. Bueno, ya he cumplido: he subido a la Pradera, he comido un bocata de entresijos, he tapeado en un chiringo una buena ración de alitas refrito-crudas, con sus bravas frias, su panceta, esta si, muy buena, y su sangría... y de vuelta a casa unas rosquillas. Como tiene que ser!

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