Hamburguesas XLIII: Buffalo Grill

Nos acercamos a la prueba de la hamburguesa número 50 en Madrid y, como es lógico, cada vez nos cuesta más encontrar locales de calidad; más aún cuando el boom hamburguesero que llevamos un lustro sufriendo hace que en cualquier sitio puedas encontrar este plato. Con estas premisas visitamos este local sin muchas expectativas y, como suele ocurrir en estos casos, al no esperar nada, salimos más contentos de los esperado.

El sitio quizá os suene, Buffalo Grill es el local de la cabañita, que se ve en algunos centros comerciales abiertos. Es una cadena francesa, aunque no muy extendida aquí; solo tiene seis centros en España; cuatro de ellos en Madrid. Sorprendente bueno. Fuimos al del Centro Comercial Oeste de Alcorcón pensando en una hamburguesería de cadena, con su baja calidad y su carne mediocre pero no nos encontramos nada de eso, sin ser de lujo las carnes tenían cierta calidad y las preparaciones estaban muy buenas: hamburguesas con gusto a parrilla, sabor a americanas de verdad.

Realmente el sitio está pensado para ir con niños. La cabaña, la decoración con estatuas de indios y vaqueros y un servicio muy atento y amable al que se le nota entrenado para agradar a los más pequeños con regalos, globos y el trato que tienen con ellos. Además de una zona infantil, algo pobretona y con olor a pies pero que para ellos (que ni siente ni padecen) está bien. Para comer un menú infantil tirado de precio 5,95€. Con este menú puede pedir hamburguesa con queso, nuggets (del montón), palitos de merluza o espaguetis, con bebida y postre a elegir entre opciones muy ricas como la cookie calentita o curiosas como el algodón dulce.

Para los mayores, además de algunos menús, lo habitual de estos American Food: entrantes tipo alitas, aritos, nachos y de platos, carnes a la parrilla, costillas, hamburguesas y opciones Tex-Mex. Las hamburguesas que es a lo que fuimos, no son muy caras y si muy jugosas. Piezas de carne de 165 gramos, no muy grandes, pero bien preparadas y con sabor a parrilla. Ochos tipos, todos muy parecidos y con ligeras variaciones en sus salsas (smokey bacon, barbacoa, ranchera), los quesos (cheddar, azul, cabra) y las opciones de bacon, cebolla, etc. También como curiosidad hay una mallorquina con sobrasada y otra de pollo. Nuestra cata fue una Smokey BaconCheese (salsa smokey bacon, lechuga, tomate, bacon y queso 11,90€)

También probamos las costillas. Medio costillar con salsa Jack Daniels por recomendación de la camarera que no nos defraudó.

Con los postres un montón donde elegir, copas de helado, cheescake, tartas, brownie o cookie que fue nuestra elección y era una delicia. Además tienen un postre muy apañado que es un café con un minipostre en vasito. Por solo cuatro euros es una opción genial para los que no son muy golosos como yo... eso si el café es infame.

La cuenta, con dos Pepsis, dos menús infantiles para los chicos, mazorca, postre y minipostre con café se quedó en unos 52 euros, una opción muy económica. Está claro que estos sitios no merecen un desplazamiento a un centro comercial para probarlos.... de hecho solo la necesidad de un producto concreto o una invasión zombi justifican el ir a comer a un centro comercial.... pero oye, si no te ha quedado más remedio y estás de compras, visto lo visto, te recomendamos meterte ahí antes que en un Fridays o en el odioso Foster.

Comentarios