jueves, 30 de octubre de 2014

Hamburguesas XIV: Goiko Grill: burguers originales

En nuestra búsqueda de las mejores hamburguesas de Madrid llevábamos un tiempo con este post pendiente y con ganas de escribirlo. ¿Por qué teníamos ganas? pues porque los chicos del Goiko son grandes animadores de las redes sociales y se saben vender... pero tranquilos, que nos caigan bien no quiere decir que no vayamos a ser objetivos. Un poco de caña se llevarán. Lo que si que es cierto es que merecen estar en el blog... y también en la lista de mejores hamburguesas en un puesto bastante alto.

Goiko Grill nació en Maria de Molina 16, donde se encuentra el local original. Tras él abrió la Terraza del Goiko, un local pequeño pensado para comer en la terraza puesta en Conde de Peñalver que nació como un minusculo lugar pensado para comer en la terraza y que, en una segunda visita hemos visto, han ampliado con muchas más mesas. Además, hace poco han abierto un tercer garito en General Perón e incluso nos los hemos encontrado en un evento Street Food, dándole a esto de la comida callejera en el MadrEat.

Una de las cosas que hemos de decir es que les gusta innovar, tiene una carta variada y proponen nuevas mezclas muy a menudo. Cuando nosotros fuimos a conocerles habían sacado las hamburguesas del mundial: italiana, argentina, la francesa o la alemana que fue la que nosotros probamos y estaba hecha de carne de salchicha bratwurst. Sorprendente y sorprendentemente buena. De hecho la han convertido en fija y ya la puedes encontrar en la carta.

También pedimos los habituales aritos de cebolla que siempre incluimos en la cata y que estaban muy ricos.

Para nuestra cata "oficial" queríamos probar la hamburguesa de referencia del lugar. Pues bien. No hay. Puedes montarte la hamburguesa a tu gusto pero no hay una que sea la burguer bandera sino que te ofrecen 12 tipos de lo más variado como la Elvis que tiene plátano, la M30 que va con queso de cabra o la Puchi, que vende como genuina americana y lleva champiñones, bacon y salsa barbacoa (y que además la puedes pedir de pollo en versión vegetariana).

Nosotros probamos la Chipotle: con una gran capa de guacamole y que fue de las favoritas.

Y la Pigma con huevo frito que también nos gustó por lo sabrosa y el punto de la carne pero que quedó detrás de la chipotle.

En nuestra segunda visita, además de repetir con la Pigma (10,5€), pudimos comprobar que las patatas habían cambiado y ahora eran tipo "gajo"... quizá preferíamos las anteriores. Además aprovechamos para catar la Puchi (9,90€) y volvimos a triunfar aunque, al pedirla poco hecha, se quedó algo fria y con el pan demasiado tostado.
 La Puchi

Las hamburguesas están de vicio, vienen acompañadas con unas patatas perfectas y, lo importante, con una carne muy buena y de gran calidad por lo que este sitio pasa a los primeros puestos de nuestro ranking de hamburguesas

En nuestra primera visita el servicio estuvo irregular: agradable y cordial pero algo perdido en el protocolo sobre como sentar a la gente, como atenderles sin desesperar y pretendiendo que nos sentáramos bajo la lluvia cuando había varias mesas libres debajo de sombrillas. La comida se hizo largíiiiiiisima perdiendo mucho tiempo, en una terraza vacía, en tomarnos la comanda y mucho más en cobrarnos. Sin embargo, en la segunda ocasión, estuvieron mucho más atentos y mejor organizados.

El precio está entre lo normal ahora mismo 10-12 euros para una carne de unos 190 gramos que puedes hacer triple y meterle, entre pan y pan: 570 gramos de carne. En nuestra cuenta, las 3 hamburguesas, con los aros, un postre y un café nos salió por unos 50 euros.

Visto lo visto ¿cuándo hacéis una visita a los chicos del Goiko?

domingo, 19 de octubre de 2014

Vi-cool el gastrobar de Sergi Arola

No somos muy fans de Sergi Arola. De su gastro salimos un poco decepcionados por lo poco variado de su comida pero, por dar una nueva oportunidad, decidimos probar su gastrobar: Vi-cool.

Fuimos al ubicado en Huertas y, tras la visita, volvimos a salir algo decepcionados con su comida. Su gastrobar es un poco más de lo mismo: platos que no despuntan, sus ya más que vistas bravas y poco más. Es cierto que la comida está rica pero de un sitio así siempre se espera algo más. El local es algo incómodo con las mesas colocadas en plan pasillo pero, eso si, atendido perfectamente por todo el equipo.

La carta está basada en raciones, cocapizzas y hamburguesas (un pelín caras). En nuestra cena pedimos:
- Bravas, muy, muy ricas. sin lugar a dudas uno de lo mejores platos de Arola... pero es que están tan vistas!!! (9,50€).

- Escalivada.También muy buena ... aunque el detalle de decorarla con módena, no sé, no sé...

- Cocalivada, un fracaso, la masa se rompia y, fallo por nuestra parte al pedirla, era la misma escalivada del plato anterior puesta sobre una coca.

- Langostinos fritos al curri y menta: lo mejor de la noche.

Los cuatro platos con dos cokes y agua: 48€... el sitio no merece mucho la pena, no aporta demasiado y no sirve para conocer la comida del chef. Como mucho se puede visitar para tomar las archifamosas bravas y ya.

domingo, 12 de octubre de 2014

Hamburguesa XIII: The Good Burger (TGB)

The Good Burger es una nueva cadena de hamburgueserías que está empezando a abrir locales en varios puntos de España. En Madrid, de momento hay 3, pero dada la imagen que ofrece y la proliferación que está teniendo la oferta de hamburguesas, no sería extraño que próximamente veamos una franquicia de esta marca en cada centro comercial. (Actualización junio-15: en poco tiempo ya hay 19 en Madrid, muchos de ellos en centros comerciales. En toda España ya hay 48).

 Su decoración, muy tipo "ECO", en colores neutros, con plantas y sillas metálicas de estilos diferentes, denota que se quieren diferenciar de las hamburgueserías más habituales. Estuve en este local dos veces, ambas en La Vaguada.

La primera, me pedí una ensalada TGB, con lechuga, zanahoria, maíz, bacon, pollo parrilla, tomate, aros de cebolla y salsa "TGB". Una buena ensalada, con salsa rica y bien aderezada. Por 4,50, que cuesta, sales lleno y con sensación de haber comido relativamente sano.

 La segunda, fui a lo que debía, a comer una hamburguesa. Pedí un refresco, unas patatas (que puedes pedir sin aderezo, con queso, o con queso y hierbas... mal empezamos) y una TGB Burguer (con carne, queso - en mi caso, sin él, bacon, lechuga, tomate y salsa TGB). Me preguntan si quiero, junto con el refresco, por el mismo precio, un perrito. ¿Comer perrito, hamburguesa y patatas?, ¡qué barbaridad! - pensé yo. NO. Me dieron una especie de busca, para que me fuera a la mesa y esperara mi pedido sentada y un vaso, para que me sirviera el refresco en la máquina de autoservicio del fondo. No es mal sistema si tienen todos los grifos correctamente rellenados y no era el caso... Al ratito, el busca vibra y se enciende así que voy a por mi pedido. Las patatas, muy normales y la hamburguesa... ¡¡pero si parecía la hamburguesa infantil del McDonalds!! El pan, idéntico y de tamaño, prácticamente el mismo. Creo que en la foto se aprecia bastante bien el tamaño en comparación a mi mano.

Es cierto que no es cara (4,50 €), pero aún así, parece extraño comer una hamburguesa y quedarse con hambre... Tal vez el asunto sea que para rematar la comida hay que acompañar de un helado de los que ofrecen con mas de 20 toppings diferentes. En resumen, si al final vuelvo a repetir, será para comer una ensalada. Creo que con eso queda todo dicho, ¿no?

ACTUALIZACIÓN: Hemos hecho una tercera visita. Esta vez al de Isla Azul, a tomar una hamburguesa TGB. Ahora más barata aún: 4€ y un euro más si la pides doble. Nosotros la pedimos así y era demasiado gorda. Eso si, la carne no estaba mal, quizá un pelín hecha pero era muy jugosa.

También probamos un perrito que también era minúsculo. Costaba 2,5€ pero te lo comías de un bocado.

y volvimos, como no, a pedir la ensalada TGB (4,5€). Único plato grande en un lugar donde todo parecen miniaturas.

Si quieres ver cual es nuestra hamburguesa favorita visita nuestro ranking de las mejores hamburguesas de Madrid

domingo, 5 de octubre de 2014

Dstage: el nuevo concepto de Diego Guerrero

NOTA: Dstage consiguió su primera Estrella Michelín en la guía 2.015. En apenas 4 meses Diego Guerrero tuvo el reconocimiento que sin duda merece. Dijimos que llegarían más y dos años después, en la guía de 2.017, le han concedido su segunda estrella

Desde que nos enteramos de que Diego Guerro dejaba el Club Allard, estábamos ansiosos de que abriera un nuevo local para ir a probar su platos fuera de la rigidez de su anterior cocina. Por fin lo hemos hecho y Dstage (Days to Smell Taste Amaze Grow & Enjoy) no nos ha decepcionado en absoluto.

Lo primero a comentar es el cambio radical, del estilo ultraclásico del Allard pasamos a un concepto totalmente distinto: moderno, desenfadado, con una decoración tipo industrial, de ladrillo visto, mesas sin manteles y cocina abierta (no dejéis de bajar al baño). Cuando llegas no ves ningún cartel que indique el nombre del restautante. Luego, al entrar, una amabilísima recepcionista te atiende y te comentan las opciones: menú corto, 10 platos por 88€, o largo que es como el otro con dos aperitivos en barra y un plato más en cocina por 118€. Nos decantamos por el largo y allá que vamos...

En la parte de la entrada hay una pequeña barra con mesitas bajas. Puedes tomar lo que quieras, cervezas, vinos, cavas o cócteles, para acompañar los entrantes. Nosotros optamos por un Cava y una Coca-Cola:
- Bocabits de ternera con salsa Cajún y anchoa.

- Marisco del día: Zamburiña bloody. Venía servida en caja de madera con humo; la presentación nos recordó al plato "Bruma" de Quique Dacosta

Tras esto pasas a la cocina donde, acompañado de una pequeña bebida a base de cerveza te preparan delante de ti el siguiente plato: Sandwich de sandía helada. Estaba relleno de ceviche de pez limón y aguacate. Muy frio y muy rico! La función de estos bocados, según nos contaron, era evocar despertar las papilas para lo que vendría a continuación.

Y de la cocina, donde nos quedamos hipnotizados viendo cocinar a Diego con su enorme capacidad de trabajo, pasamos a la mesa y seguimos con el recital de platos:
- Con todo el corazón: un bombón de foie de pichón. 

- Ensalada de encurtidos con morrillo de salmón

- Bogavante en té negro y mamia (cuajada): suscitó disparidad, la textura y las sensaciones no nos terminaron de gustar. No vimos que se lo sirvieran a nadie más; de hecho en nuestar carta ponía que tomaríamos "Cebolla"

- Torrija de pan tumaca: coronada con una anchoa y miel. Uno de los mejores platos de la noche.

- Raviolis de alubias de Tolosa. Impresionante, era como comer la esencia de una alubiada concentrada en un ravioli. Las pequeñas bolitas tenían sabor a chorizo.

- Huevo con pan y panceta sobre crema ligera de patata. Un clásico de Diego y otro platazo.

- Chicharro de aleta amarilla en escabeche de kombu. 

- Castañuela braseada en hoja de higuera con curry de coco. Este plato nos los sirvió el propio Diego. Además de cocinar sirve algún plato a cada mesa y pasa después, al final del servicio, a preguntar que tal todo. Con nosotros estuvo hablando un ratito de este nuevo proyecto y, a pesar de las ojeras, le vimos muy orgulloso de su nueva "libertad".

- Salmonete en salmuera con escama crujiente

- Vaca vieja a la vizcaina. Servido y semi-preparado en mesa por uno de los cocineros es un plato delicioso.

Los postres:
- Copiándome a mi mismo. Una nueva recreación de su famosa Pecera e igual de deliciosa

- Palomitas de maiz con tocino de cielo y fresas.

- Ajo morado. En realidad es ajo negro líquido dentro de un merengue con forma de ajo. El sabor es peculiar, no es un postre fácil y no nos terminó de convencer.

Como puntos negativos está, por un lado, el hecho de que no nos preguntaron al principio si había algún plato que no nos gustara o nos diera alergia (solo lo hicieron cuando nos dejamos una de las cuajadas) y por otro el pan, de dos clases pero bastante flojito. El servicio era bueno y muy entusiasta pero se apreciaban ciertos errores como despistes con el agua, los cubierto o la tarjeta menú que no se correspondía al 100% con lo que comimos. Suponemos que todo es debido a que estamos en un local recién abierto por lo que seguro que serán subsanados pronto.

Como uno de los comensales no podía beber preguntamos por las opciones de medias botella pero no había por lo que nos decantamos por las copas y hacer un pequeño maridaje: Cava Juve Camps Blanc de Noirs (10,5€), Brune et Blonde de Guigal 2001 (5,5€) y un potente blanco Finca la Emperatriz (6,5)... quizá las bebidas algo caras, la Coca-Cola 6€... eso sí, el agua es gratis y no te pegan las clavadas de otros sitios similares. Terminamos la comida con un café y una cuenta total de 267,5€.

Salimos de allí encantados con la comida. Alucinados con Diego y con la certeza de que este sitio conseguirá la Estrella Michelín pronto.

Dstage - http://www.dstageconcept.com/
C/ Regueros, 8 - Madrid


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