martes, 1 de julio de 2014

Que si quieres arroz Catalina: Arroz en la Casa de Campo

En plena Casa de Campo de Madrid, en el Palacio de La Misión se encuentra el restaurante "Que si quieres arroz Catalina". Al mando de la cocina, Rafa Morales, discípulo de Ferrán Adriá y su objetivo, acercar la Paella Valenciana a Madrid.

Desde hace un par de años este restaurante es de los pocos que aguantan en la Calle de Las Provincias y, parece, después de dos visitas que nos les va nada mal ya que en la primera el local era solo la terraza anexa al Palacio, cubierta y muy agradable, luminosa, de decoración moderna y minimalista. Ahora el restaurante es todo el Palacio por lo que puedes comer en alguno de los salones o en el elegante patio interior

El trato fue excepcional en ambas ocasiones. En la primera íbamos con dos niños de 2 y 3 años, lo que a priori podría ser un hándicap, no lo fue en absoluto, en todo momento estuvieron pendientes de ellos. Les sacaron tronas, vasos pequeños, bromeaban con ellos... e incluso al final de la comida ¡les invitaron a asomarse a la cocina! Con los mayores, el trato no se quedó atrás. En la segunda visita el trato siguió en la línea, hubo un problema con la reserva y la mesa asignada (deberían mejorar la web y el método de reserva) y lo solventaron en seguida. Igual de bien con el niño, de hecho ahora tiene una zona infantil los domingos y muy correcto. El único pero fue que se olvidaron un plato del menú, algo poco perdonable en un lugar donde el menú es lo habitual.

En su carta, además de la tradicional paella (ojo puristas porque la hacen con pato), cuentan con otros arroces: de verduras, con verduras y costillas, arroz abanda, fideua con pulpitos, arroz negro, arroces melosos... Hay que reservar unas 3 horas antes como mínimo y en la carta tienen opción de pedir menú "Catalina", que incluye unos entrantes variados, un arroz a elegir para toda la mesa y postre o café por 29 € (antes 25€) o el menú "Sorpresa", antes llamado "Di que si..." que incluye más entrantes por 40€.

En ambas ocasionas nos decantamos por la opción corta.

PRIMERA VISITA:
Los entrantes consistían en banderillas de encurtidos, alioli de azafrán (con un surtido de panes genial), boquerones en vinagre caseros, ensaladilla rusa con huevas de trucha, muy muy rica y croquetas líquidas.


Con respecto al arroz, como el listón con las paellas mi suegra lo ha puesto muy alto, decidimos elegir el "Señorito Madrileño", con gambas y pulpitos. Estaba bueno, pero creemos que no fue la mejor elección por los ingredientes en sí, ya que al final sabía a una paella marinera, rica, pero marinera. En todo momento estaban muy pendientes de que todo estuviera correcto y tuvieron mucho interés en que les diéramos nuestra opinión sobre el arroz.

En los postres, a mi parecer les faltaba un poco de variedad y, sobre todo, chocolate. Tenían espuma de vainilla, crema de yogur y crema de caramelo. Al final, parecían el mismo postre, donde lo que variaba era la espuma/crema.


Acompañamos la comida con un par de cervezas, agua, un par de tintos y cava Pares Balta Brut Nature y no llegamos a 30 € por cabeza.

SEGUNDA VISITA:
Aperitivo del día, surtido de panes y alioli:

Purrusalda o salmorejo a elegir:
                          
 

Nuestra en saladilla rusa. Que si, que era de ellos porque nosotros no la vimos... cuando nos dimos cuenta y avisamos fue ya con la paella en la mesa por lo que ya era tarde. Se deshicieron en perdones y al final de la comida nos invitaron a unos licores pero... queda muy mal que en un sitio de menú cerrado se olviden de un plato, encima de uno de los más famosos (la foto es de la mesa de al lado): 

Fritura del día: unas croquetitas con trozos de pescado en fritura

Y de plato principal, Paella Valenciana para dos. De hecho habíamos vuelto a este lugar solo por probarla y no nos defraudó. Es algo distinta porque es de pato y eso le da un sabor muy fuerte y marcado al arroz pero el conjunto es sabroso. Los ingredientes, además de pato y pollo: caracoles, judías verdes y alcachofas. Muy buena.

Ahora existen más variedades de postres como helados. Y en nuestro caso tomamos una macedonia

La comida con una coke, un agua y una copa de vino blanco salió por 68 euros. Y nos volvimos a ir encantados, a pesar del olvido de la ensaladilla.

Además, íbamos con un niño y desde agosto de 2.015 tiene una zona infantil, acotada y con cuidador, con mesitas, algún juego y similares por lo que pudimos hacer uso de ella (solo la abren los domingos)

1 comentario:

  1. Buenos días, os sigo habitualmente, me mandáis los e-mails de los nuevos sitios por donde pasáis, a través del foro de los viajeros. Ayer comimos aquí, y me pareció un sitio con una relación, calidad/precio/servicio/atención, muy , pero que muy bueno y muy profesional. nosotros comimos el menú corto, las entradas en esta ocasión, encurtidos, almendras recién fritas, panes con alioli, gazpacho o salmorejo a elegir, ensaladilla rusa con huevas de trucha, calamares romana, y pedimos un arroz meloso con bogavante, todo limpio y muy sabroso y muy bueno, cuatro cervezas, agua, una botella de vino blanco de rueda-Verdejo-. Coincido contigo en los postres, quizás escasa variedad,pero en general muy bien.
    Un Saludo.

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