La menos conocida de las capitales de provincia de Castilla León es la menos impresionante y sosa, gastronómicamente hablando. A diferencia del resto de ciudades no destaca por sus restaurantes y carece de una zona de vinos. Tiene bares, si, pero dispersos, poco agrupados y con poca cultura de la tapa. Fue una decepción. En alguno como el Debla, en la Plaza Mayor, nos pusieron tapa gratis. En otros la tapa es de pago pero merece la pena como en el Casero (bomba de huevo) o El Perejil (por 1,5€ sopa de ajo), ambos muy recomendables y por la Calle Mayor. La única zona donde hay varios bares juntos es en la calle Soldado. Allí, en algunos bares ni hay tapa ni se la espera pero sí recomendamos tomar algo en la Mejillonera, el más típico, o en El Ecuador "Casa Matias" donde tienen una plancha donde te preparan lo que quieras, incluso canguro.
La crónica completa la escribe de nuevo, como invitado, Víctor Fernández Correas, escritor y miembro de la Agrupación Gastronómica El Conjuto que haciendo un paréntesis en la preparación de su nuevo libro nos dedica esta crónica:
La Agrupación Gastronómica El Conjunto lleva con el gusanillo varios meses. Se podría decir que casi desde el inicio de los tiempos, que no es poco, varios de sus componentes mostraban el firme propósito de visitar esta ciudad castellana. ¿Motivos? No vienen al caso; no es bueno soliviantar ni tampoco sacar las cosas de contexto. Pero el cielo plomizo que desde Segovia acompañó a los miembros de la agrupación se abrió en tierras vallisoletanas. De regalo, un precioso cielo con algunas nubes y un tibio sol que se agradecía cuando sus rayos bañaban las soleadas calles y plazas palentinas.
─ O sea, que sí estuvieron en Palencia…
─Usted lea, lea…
Calles limpias, poco bullicio y tranquilidad, mucha tranquilidad, detienen el tiempo en el antiguo trazado palentino, que sigue la trayectoria de su serpenteante Calle Mayor. Balconadas decimonónicas se abren a la arteria en la que confluyen sus gentes al calor del sol. Sones electorales se confunden con voces altisonantes, risas perdidas y silencios que lo dicen todo. Palencia bulle en su corazón, late y respira sin prisa minutos y segundos que parecen haber quedado atrapados para siempre en su retina de piedra.
─¿Y la zona de tapeo?
─Pues ahora que lo dice…
La Agrupación Gastronómica El Conjunto trae ideas preconcebidas, señales de lo que debería ser y ganas de descubrir el alma de esta Palencia que les ha recibido con buen tiempo y más hambre. Y hambre, lo que se dice hambre, no se llega a paliar. Duele decir que es difícil encontrar lugares en los que tapear, encontrar un hueco en el que degustar un pincho con una caña o una copa de vino. Eso sí, las excepciones son dignas de mención: sopas de pan con huevo, ajo y morcilla, frituras de huevo relleno de atún y cubierto de bechamel cumplen con el cometido de aliviar el estómago, que cuando el mediodía se ha escapado y deja paso al comienzo de la tarde pide algo más que un tentempié. Por rico y sabroso que sea.
─¿Me dice usted un restaurante?
De pronto, la muchedumbre se ha esfumado. Lo que antes eran ruido, voces y alegría ahora es una soledad algo húmeda y fresca; el sol se ha ocultado y en su lugar negras nubes impregnan de agua la empedrada Calle Mayor de Palencia. La Agrupación Gastronómica El Conjunto busca un lugar en el que paliar el hueco que gruñe en sus estómagos, y a duras penas lo consigue hacer en La Encina, local con ansias y look de modernidad, pero de cocina tradicional. Sus pinchos, al menos, consiguen calmar el apetito, que algunos de los miembros de tan pintoresca comitiva cercenarán después en un restaurante de comida rápida y otros, en un establecimiento, franquicia para más señas, de dulces y bollería variada.
─¿Y si echamos una siesta rápida para pasar el mal trago?
La noche abre las tinieblas sobre Palencia. Y el frío, ahora algo más intenso, corre por sus calles, todavía vacías para ser una hora buena para dejarse caer por bares y restaurantes. Los mismos que busca con afán la Agrupación Gastronómica El Conjunto. Con suerte, encuentra varios de ellos en una misma calle, algo que se celebra con gozo. En el bar Ecuador ‘Casa Matías’ una plancha sirve de maestro de ceremonias para degustar una auténtica virguería: un pincho de solomillo de canguro.
─¿Y eso lo han comido en Palencia?
─Lo que es la vida, ¿eh?
De bocado tierno y jugoso, muy parecido a la ternera, la Agrupación da buena cuenta de una de las especialidades de la casa, en la que destacan los embutidos, fritos o ahumados, y quesos del país y de las tierras de alrededor. Un lugar muy recomendable, de aire entrañable y acogedor, del que los miembros de la Agrupación se marcharán para acabar su periplo en ‘La Mejillonera’, donde degustarán unos mejillones tamaño pata de mula al natural y con la justa pizca de limón y, especialmente, unas bravas que realmente merecen la pena ser destacadas.
─¿Y las copas?
Las copas…Palencia duerme el sueño de los justos, ajena al bullicio que la juventud, la muy juventud, destila por algunas de sus calles. Imberbes que se solazan, sueños de adulto y bebidas por doquier se dan la mano en una almendra por la que la Agrupación Gastronómica El Conjunto cruza con ciertos aires de nostalgia. No tanto por la edad pasada, sino por lo que la esperanza prendió en los sueños de los miembros de aquélla, y de lo que nunca llegará a ser. Un cruce de caminos, quimera de ilusiones y alma de sensaciones encontradas e insatisfechas.

Uhhhh! como que se quitan las ganas de ir.
ResponderSuprimirHola
ResponderSuprimirMe llamo Alejandra y soy administradora de un directorio web/blog y me ha gustado mucho su sitio.
Me gustaría contar con su sitio en mi directorio, a cambio solo pido un pequeño enlace a mi página de películas, ¿Qué le parece la idea?
Mi correo es: ale.villar@hotmail.com
Un beso! y SueRte con su BloG!
DE VERDAD HAN ESTADO EN PALENCIA???? KES HAN INDICADO FRANCAMENTE MAL LOS ESTABLECIMIENTOS DONDE DELEITARSE...
ResponderSuprimirHola Anónimo, si que estuvimos en Palencia pero como no teníamos a nadie que nos aconsejara buscamos la información en guías de Internet. Seguro que no eran los mejores pero si los más recomendados en todas las webs de turismo que consultamos.
ResponderSuprimirSi tu conoces y nos recomiendas algunos no dudes en que lo apuntaremos en nuestra agenda para la próxima visita.