
Nuestra segunda mención especial llegó en Santorini. Isla espectacular por su forma, el color de su mar, su imposibilidad de llegar a la civilización si no es en funicular (¡o en burro!) y sus casitas encaladas y techos azules. Exageradamente turística. Aún así, en Fira, conseguimos salirnos de los restaurantes “para guiris” situados en los puntos clave y callejeando un poco, conseguimos encontrar uno donde la oferta se adecuaba a nuestros antojos y parecía estar menos de paso de la ruta turística (Restaurante Stani Tavern). Entramos porque sí, sin esperar nada del otro mundo y nos dijeron que subiéramos al segundo piso. Allí nos encontramos con una terraza típicamente griega, con sus sillitas y mesas de madera, con preciosas vistas al mar, a uno y otro lado. Emocionados, pedimos unos calamares fritos, probablemente los más ricos que hayamos probado nunca, crujientes por fuera y tiernos por dentro, unas sardinas, aderezadas con canela, lo que le daba un toque curioso y repetimos la mussaka. No estaba tan espectacular como la anterior, pero también estaba muy buena y volvimos a comprobar que la receta no lleva queso y que aquí le ponen canela. Todo esto, con bebidas, costó solo 27 euros. Baratísimo. Eso si, paciencia con el servicio… allí la prisa no existe.
Nuestra tercera comida a destacar fue en Rhodas. Una islita encantadora, de estilo medieval, totalmente diferente al resto. En el New Market encontramos una plaza con restaurantes donde buscando probar un Gyro nos sentamos en el que había más gente, “George’s Special”. Los gyros son la carne preparada al estilo kebab turco, y los hay de ternera, pollo y cordero a muy buen precio (2€). Se preparan también con pan de pita y la diferencia con los kebabs es que no llevan ensalada y el “sándwich” te lo hacen con carne, las salsas y las patatas fritas dentro. Por ese precio, un plato suficientemente contundente para saciar el hambre durante un día de turisteo.
En definitiva, si viajas a Grecia, olvídate de los restaurantes de comida rápida y deléitate con la gastronomía local. Es magnífica, uno de los países con la comida más sabrosa que hemos conocido y a muy buenos precios.
Lo de la canela, hay una película griega "Un toque de Canela" (muy buena) que explican precisamente que a casi todo hay que echarle "un toque de canela". Falta la crítica de Creta, que vendrá más adelante ;)
ResponderSuprimirTiny Dancer, la crítica de Creta, cuando quieras, nos la envías y la publicamos gustosamente :)
ResponderSuprimirTengo que ponerme a ello. Estoy un poco vaga para escribir, y no sé cómo se me dará el tema culinario...
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