Si el sábado ha sido tranquilo y no sabes muy bien qué hacer el domingo, te proponemos que te tomes un brunch. Una tendencia importada de Nueva York de la que parece que cada día hay mas oferta en Madrid.Nosotros lo disfrutamos hace unas semanas en Madrid, en el Café Oliver (C/ Almirante, 12, en el barrio de Chueca).
El menú consta de los elementos tradicionales de un desayuno (zumo, de naranja o de melón cuando nosotros estuvimos, bebida caliente (café, té o Cola-Cao), una pieza de bollería tiernísima, pan con mantequilla y mermelada y un actimel (¿?)).
Sería suficiente para desayunar ¿verdad? Pero como no es un desayuno, seguimos. Ahora toca elegir entre:
- Huevos Benedictine (una especie de huevos escalfados, tradicionales de este tipo de menú, con una salsa holandesa y una tostada de pan)
- Revuelto con queso y hierbas
- Huevos fritos con bacon (tenían una pinta increíble, con el bacon cortado muy finito... ummmm)
Y para seguir, elegimos entre:
- Ensalada césar
- Cheeseburguer (ojo, porque la tendencia es pensar que será una minihamburguesa, pero no, es una hamburguesa en toda regla!!!)
- Pancakes con sirope de savia de arce
- Ensalada tropical de fruta fresca.
Todo esto, por 25€ por cabeza. Suena bien, ¿verdad? Y mas, si tenemos en cuenta que la mayoría de propuestas para este plan en la capital rondan los 75 - 100 €.
Como recomendación: nosotros fuimos a las 12, sin desayunar. Está muy bien porque tan prontito el local estaba casi vacío, pero la cantidad de comida era muchísima para un desayuno. Os recomiendo desayunar prontito y ligero para que vayáis hacia las 13 ó 13:30 y lo disfrutéis mas en modo comida aunque en ese caso es posible que os toque hacer algo de cola.
Ah! Tienen cava si queréis acompañarlo como corresponde ;)
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